lunes, 19 de mayo de 2008

Krido

Quien las haya visto podrá reconocer fácilmente las flores de mi jardín, las cual dibuje.
Pero no todos conocen a uno de mis protectores, un alegre duende llamado Krido. El acostumbra contarme de su vida en otro plano en este mismo mundo y yo del el mió, y ya que tengo la habilidad de poder verlo le propuse pintarlo en la tela, así su imagen podría ser vista por todos en este plano y no solo por mi. Sin dudarlo acepto feliz, y compartiendo su tabaco prometió protegerme durante esta vida


Bella belleza


Fue una noche de negras nubes donde la lluvia al igual que mi angustia golpeaba fuerte. Sentado en la oscuridad mi alma estaba un poco revuelta y mi cuerpo a punto de caer. Ahí fue el momento en que mis ojos soltaron una última lágrima, antes que una sorpresa divina se haga presente, y en cuanto toco el suelo, una luz susceptible borro la oscuridad que me abrazaba. En mi cama había posado un ángel.

Con gestos exactos y sutiles me pidió que la transportara al papel, así que con mi pulso tembloroso tome mis lápices y empecé a dibujarla. En cuanto menos lo imagine ya había terminado. Ella se levanto de mi cama dejando de tras un perfume exquisito e hipnotizador y con sus inimaginables y perfectas largas piernas camino los pocos pasos que me separaban de su divino cuerpo se paro justo frente a mi y miro el dibujo que me había pedido, luego de un momento me miro sonriendo y a mi oído dijo:

- Nos volveremos a ver...

Y se esfumo

La luna y el mar


Muchos dijeron que las distancias serian algo imposible de resolver.
Yo nunca crei eso.